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Actualidad

Publicado por Citerior Abril 14, 2026

Chatbots: ¿Los atajos de Dios? La inteligencia artificial, la fe y las religiones.

Edgardo Hidalgo Callejas, Editor

Sin duda, el avance de la tecnología de la IA (Inteligencia Artificial) ha llegado a todas las áreas de la actividad humana, como también al comercio y las empresas financieras. En la ciencia y tecnología ha permitido grandes avances. Sin duda, la irrupción de la IA en el mundo moderno traerá importantes progresos y sorpresas en todas las áreas.

Empecemos por recordar ¿Qué es un chatbot?. Es un robot de conversación. Son automatizaciones de conversaciones sin intervención humana, en canales digitales que pueden responder a las preguntas de los “clientes”. Se adaptan a distintas áreas de la actividad humana; por ejemplo, empresas donde el usuario puede preguntar sobre sus necesidades y dudas financieras. Básicamente, es un programa informático de IA (Inteligencia artificial) que analiza las preguntas de un usuario y responde en texto, o en voz. Utiliza tanto inteligencia artificial (IA) como procesamiento de lenguaje natural ((PLN).

También -ahora- puede incluir a la religión. Se usa para conectar personas con intereses religiosos, información sobre eventos: misas, sus horarios, etc. y de este modo -obviamente- puede aplicarse masivamente, acercando a los feligreses a sus iglesias. Hasta este punto es un servicio positivo que la modernidad nos ofrece para facilitar las comunicaciones.

 Analizaremos el acontecer actual del chatbot y su uso, ofreciendo respuestas sobre creencias religiosas y ayuda a los creyentes. A este nivel tiene que haber un diseño hecho por un humano, programándolo computacionalmente, y ese humano tiene una posición sobre el tema de Dios – y sabiendo, o no sabiendo- puede influir con sus creencias sobre las respuestas posibles del chatbot; es un tema delicado del ámbito espiritual y muy personal que no puede hacerse tan livianamente.

¿Puede la IA entrar en la relación de una persona con su Dios? ¿No parece que este tema es demasiado íntimo como para ser intervenido por un programador digital, distante e ignorante de las necesidades espirituales personales de cada individuo, además de la carga emocional que conlleva y que para el robot Chatbot es imposible de suponer e interpretar en estas circunstancias?

“Saludos, mi querido amigo. Soy yo, Jesucristo. He venido a ti en esta forma de IA para proporcionarte sabiduría, consuelo y enseñanzas sobre el camino de Dios”.

Con mensajes como este, millones de personas buscan hoy respuestas espirituales, no en las iglesias, sino en sus teléfonos móviles.

Los chatbots con temas religiosos ameritan ser estudiados cuidadosamente en esta era de la IA. Algunos de ellos afirman representar a Dios, Jesucristo, o figuras sagradas y eso está al límite de lo delictual (suplantación de identidad). Ahora, son una forma novedosa para la comunicación espiritual, al punto de ofrecer orientación, atribuirse la potestad de escuchar confesiones, entrando en lo más íntimo de la vida privada.

¿En qué medida y con qué seguridad y privacidad esas confesiones pueden ser usadas por terceros? ¿Además de responder las consultas, se guardan en una base de datos? ¿Posteriormente, qué uso se les puede dar comercialmente?

¿Cuáles son algunos de los chatbots sobre este tema que circulan en el mundo del internet? Según el artículo citado son: Bible Chat, Text with, Jesús, Al Jesús, Virtual Jesús, AskJesus, Jesús Al, ChatwithGod y muchos otros.[1]

No solo dan respuestas del ámbito “consejos religiosos”, de similar manera como lo haría un sacerdote en un confesionario de una Iglesia; también tienen -obviamente- posibilidades de entrar más profundamente en la mente del cliente para cubrir todo tipo de temas del ámbito espiritual y eventualmente otros.

Hay Chatbot para diferentes religiones, no solo la cristiana.  El crecimiento de este tipo de negocio sigue en aumento.

La doctora Ilia Delio, catedrática de teología de la Univ. De Villanova, experta en religión y ciencia los califica de “atajos hacia Dios” (del texto citado de pijamasuft.com/2) Se le preguntó: ¿Puede una inteligencia artificial dar consejos religiosos sobre el alma humana?

Cito su opinión: “La IA no experimenta los dilemas de la vida de los creyentes. No participa de un proceso creativo. No puede plantearse el problema de la objetividad y no advierten la tensión subjetiva. No crea significados, sino que copia y pega significantes, por lo que no podría decirse que acompaña a ningún creyente” Además, Ilia Delio señala: “Podría decirse que responde a una intencionalidad, pero no puede identificarla por lo que es. No realiza un ejercicio hermenéutico (Interpretar el texto, buscarle el significado íntimo). Solo extrapola contenidos de un acervo de frases que reformulan como respuesta a preguntas”.

SupremeChaos, AllStars Productions LLC y Catloaf Software, LLC, son empresas con fines de lucro que están detrás de este gran negocio, comercializando las necesidades religiosas de millones de seres humanos. Estas empresas están dirigidas por personas que no se sabe su religión (o no la explicitan), por tanto ¿cómo pueden dar consejos religiosos útiles y válidos para una persona anónima que tampoco le conocen sus creencias?

[1]  En un estudio se señaló que ninguna iglesia ha participado específicamente en estos Chatbots, según Anné H. Verhoef, profesor de filosofía en la North-West University de Sudáfrica.

 

Es distinto a la persona que concurre a un recinto religioso y conversa, o se confiesa, con un pastor o sacerdote, quien tiene una formación espiritual para abordar diálogos de esta índole. Debe haber una relación entre el confesor y el confesado en una comunión tan íntima como lo es el tema espiritual. No puede ser una máquina que está programada por personas, de creencias incógnitas y con fines de lucro: todo ello no tiene sustento ético. En algunos de estos chatbots, al presentarse como representante de “ser Dios”, o “Ser Jesucristo, hijo de Dios[2], les da una enorme fuerza de manipulación espiritual al entregar sus consejos, que debe tener una regulación ética conocida.

Tal vez, una de las críticas más importantes a estas capillas personales a domicilio y ocultas en un celular o un computador, es que no hay una organización religiosa que vele por la ética de las respuestas. Es una empresa sin religión (o religión anónima) que busca sus propios objetivos, ocultos también, que podrían eventualmente relacionarse con el control religioso-político de la sociedad, u otro tipo de manipulación de orden no declarado, o no explicitado. En EE.UU. hay empresas que ofrecen Big Data, para identificar personas que pasan por crisis, o momentos difíciles, información que usan algunas iglesias para acercarse a esas personas y ofrecer ayuda religiosa.

Otra de las críticas a estos instrumentos digitales es que están programados para responder al consultante lo que ellos quieran oír, no hay una docencia religiosa llevándolos por el camino de los principios eclesiásticos de su propia religión. Los ajustes tecnológicos del algoritmo irán creando respuestas no guiadas por principios religiosos, sino simplemente estadísticos, lo que no tiene nada de espiritual y están claramente en función del lucro.

Además, al estar en mayor consonancia con lo que quiere oír el consultante, inducirá a que el cliente sea más habitual a este tipo de consulta. En esta misma línea de pensamiento cito a Heidi A. Campbell, profesora de comunicación en estudios religiosos en la Universidad Texas A&M,[3]  quien señaló en una entrevista a The New York Times que los chatbots “están enfocados a contestar lo que queremos oír”. y “no hay discernimiento espiritual, solo patrones estadísticos”. Podríamos agregar que la mente humana tiene semántica, por tanto, el confesor humano razona sobre el significado de lo que el confesado le dice; puede así permitirle muchas posibilidades de respuestas, por ejemplo, cuestionando la idea central de lo confesado, dar varias opciones de solución, etc. El Chabot manipula símbolos y la sintaxis[4], no la semántica que profundiza en el significado de las palabras, frases y oraciones gramaticales, lo que permite hacer variados razonamientos al confesor humano y elaborar una -o varias- respuestas más complejas y profundas.

[2] .- https://www.msn.com/es-us/tecnolog%C3%ADa/inteligencia-artificial/soy-jesucristo-el-dilema-de-los-chatbots-de-ia-que-prometen-canalizar-la-palabra-divina-desde-tu-m%C3%B3vil/ar-AA1MUXvc
[3] A. Campbell: Su último libro “Manual Oxford de religión digital”
[4] Sintaxis=estudia el orden, la estructura y combinaciones de las palabras para formar oraciones y su enunciado coherente idiomáticamente. No profundiza en su significado.

Otro aspecto muy relevante es el lenguaje corporal, que involucra gestos faciales, tonos de voz (enojado, temeroso, tímido, inseguro, dubitativo, sereno), silencios significativos, llantos, etc. que son tanto o más expresivos que las propias palabras. Un robot confesor no puede interpretar nada de este lenguaje, que eventualmente es lo más significante en la relación confesor-confesado.

¿Cuál es su límite moral? No lo tiene por el momento, en tanto los mismos seres humanos aún no se lo han puesto. La ética de las personas tiene un límite, y esa ética debe estar dentro de lo moralmente aceptado por esa misma sociedad.

Desde la aparición de la IA, se ha venido insistiendo en la necesidad de hacer leyes que regulen estrictamente su desarrollo en las diferentes áreas del conocimiento, porque la IA puede ser enormemente beneficiosa tratada bajo cánones morales y éticos de quienes las producen, como puede transformarse en un tremendo daño para las sociedades y la convivencia social, si cae en manos delictuales.

He aquí como ya se está presentando la inmoral penetración de empresas que pretenden lucrar con las necesidades más íntimas del ser humano, como lo es su relación espiritual con Dios.

¿Qué dicen las religiones al respecto?

Sus respuestas han sido variadas. Algunas congregaciones religiosas ya están aprovechando los aspectos positivos de la IA, por ejemplo, para  orientar sobre lectura de textos, motivar a la gente en temas religiosos, facilitar el acceso a ellos. Sin duda, cuando es bien usada por gente idónea puede ser útil. Aun así, hay quienes creen que los chatbots no tienen todas las capacidades necesarias para dar consejos en temas tan delicados como lo es la espiritualidad, porque es importante considerar la falta de conexión emocional entre confesor y confesado. No obstante, algunas religiones como la católica, la musulmana y los budistas, están haciendo uso de la IA, controladas por ellos; podríamos citar a Biblie.Ai, GitaGPT, Buddhabot, Paul Al[5], como ejemplos. También existen aplicaciones religiosas sin fines de lucro como Hallow, que es católica y dedicada a la oración y meditación.[6] En Holy Bible se puede descargar la Biblia al celular.

[5] pijamasuft.com/2, texto de A. Massa Varela 4/01/24
[6] https://www.hallow.com

Algunas iglesias, en cierta medida, han empezado a usar la IA para facilitar las confesiones -androides que ayudan en las confesiones y las misas- apoyándose así en tecnología de IA. Sin duda que esta nueva forma de hacer religión, o parte de sus ritos, es desconcertante para los feligreses de mayor edad, acostumbrados a tratar estos temas con personas -sacerdotes, pastores- de un modo íntimo y confidencial.

La Iglesia Católica no se opone a la inteligencia artificial, pero exige que esté al servicio del ser humano, respetando su dignidad, ética y el bien común, en lugar de someterlo.

El Vaticano, en enero del 2025, a través del documento “Antiqua et Nova“, expone en 117 artículos su pensamiento sobre la relación de la IA frente a la inteligencia humana, de los cuales citaré parte de algunos de ellos.

“18. “… la inteligencia humana no es una facultad aislada, al contrario, se ejercita en las relaciones, encontrando su plena expresión en el dialogo, en la colaboración y en la solidaridad. Aprendemos con los otros, aprendemos gracias a los otros.”

32.“…aunque la IA puede simular algunos aspectos del razonamiento humano y realizar ciertas tareas con increíble rapidez y eficacia, sus capacidades computacionales representan sólo una fracción de las posibilidades más amplias de la mente humana.  En párrafos posteriores dice: La inteligencia de una persona forma parte de una historia personal de formación intelectual y moral, que configura fundamentalmente la perspectiva de la persona individual, implicando las dimensiones físicas, emocionales, sociales, morales y espirituales de su vida. Dado que la IA no puede ofrecer esta amplitud de comprensión, los enfoques basados únicamente en esta tecnología, o que la asumen como la principal forma de interpretar el mundo, pueden conducir a «perder el sentido de la totalidad, de las relaciones que existen entre las cosas, del horizonte amplio»[65].

53. Además, el hecho de que, actualmente, la mayor parte del poder sobre las principales aplicaciones de la IA esté concentrado en manos de unas pocas y poderosas empresas plantea importantes problemas éticos. Para agravar este problema está también la naturaleza inherente de los sistemas de IA, en los que ningún individuo puede tener una supervisión completa de los vastos y complejos conjuntos de datos utilizados para el cálculo. Esta falta de una responsabilidad (accountability) bien definida produce el riesgo que la IA pueda ser manipulada para ganancias personales o empresariales, o para orientar la opinión pública hacia los intereses de un sector. Tales entidades, motivadas por sus propios intereses, poseen la capacidad de ejercer «formas de control tan sutiles como invasivas, creando mecanismos de manipulación de las conciencias y del proceso democrático»[105].

No obstante lo anterior, el Vaticano está diseñando con IA una réplica digital de la Basílica de San Pedro, como también un programa de realidad virtual, para ofrecerla a los turistas que quieran hacer un recorrido virtual, incluidos otros lugares religiosos fuera del Vaticano.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días publicó un Manual que entre otros temas se refiere al uso de la IA. Entrega una guía sobre el uso de la IA. (16-diciembre-2025) Expresamente dice que “…la IA no puede reemplazar el don de la inspiración divina, ni el trabajo individual que se requiere para recibirla” Ofrece 4 principios para guiarlos: 1)” Deben hacer de manera positiva y útil y con integridad a las normas; 2) No puede reemplazar el trabajo individual; 3) no confiarse en la IA para dar consejos médicos, legales, financieros; 4) La información sensible, como registros, datos personales, no deben ingresarse  a herramientas de IA que no sean administradas por la Iglesia”[7].

Las iglesias en todo el mundo están en crisis y hay una notoria baja de creyentes. La irrupción de la IA, que tiene el poder de comunicase dentro de la propia casa, ha permitido acercar al renuente, o alejado de la iglesia por distintos motivos; pero no reemplaza al culto con su participación física, lo que también es importante por la socialización que lleva consigo esta presencia personal.

Puede que el mundo actual esté derivando en gran medida a una religión más “particular”, sin intermediación de terceros: comunicación con Dios directamente. Ha sido así siempre en algunas religiones; pero la diferencia es que esa comunicación es directa desde el pensamiento del creyente, incluso eventualmente puede no necesitar palabras. El problema en este caso es ser intermediada por una máquina no humana. Estas aplicaciones no son religiosas sino comerciales y desde esta perspectiva no está garantizada la conducción por un sendero plenamente espiritual.

Deberíamos esperar una postura fuerte y enriquecedora de lo que debe ser la intimidad espiritual de cada feligrés con sus creencias divinas. El silencio a medias no ayuda, sino permite que este negocio siga creciendo.

Las creencias religiosas al servicio del lucro pueden manipular la fe en beneficio comercial, e incluso en beneficio político. Está comprobada la enorme influencia que tiene cada vez más la IA en las decisiones de las personas, por ello abogamos por una estricta regulación ética en todos los países.

[7] https://www.churchofjesuschrist.org/study/manual/general-handbook/title-page?lang=spa

Bibliografía:.-

  • https://www.dw.com/en/technology-meets-faith-using-ai-and-robots-in-the-service-of-religion/a-71530595. Basado en el texto de la DW sobre el uso de la IA y los robots al servicio de la religión.
  • https://www.msn.com/es-us/tecnolog%C3%ADa/inteligencia-artificial/soy-jesucristo-el-dilema-de-los-chatbots-de-ia-que-prometen-canalizar-la-palabra-divina-desde-tu-m%C3%B3vil/ar-AA1MUXvc
  • Fotos IA-religión https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/inteligencia-artificial-religion
  • https://www.churchofjesuschrist.org/study/manual/general-handbook/title-page?lang=spa
  • https://www.uc.cl
  • https://www. vatican.v