Compartir

Actualidad

Publicado por Citerior Febrero 3, 2020

La migración en Chile.

LOS IMPACTOS DE LAS MIGRACIONES EN LAS SOCIEDADES RECEPTORAS. EL CASO CHILENO

                                                               Alejandro Jiménez Mardones

                                                                                Abogado.

Toda migración tiene impactos, sean positivos o negativos en una sociedad.

La migración mejora la calidad de vida de los migrantes. La mayoría de los inmigrantes buscan mejorar sus condiciones de vida. Vivir en un entorno libre de delincuencia, con beneficios ciudadanos y seguridad social, suele ser un motor común para instar al movimiento de la población de un país a otro, teniendo en cuenta que las actuales migraciones son desde países con graves problemas económicos y sociales como Haití; de situaciones políticas complejas y conflictivas como el caso Venezolano; por falta de seguridad como fue el caso de Colombia.

En el contexto americano, Chile es visto como un país seguro, estable políticamente y con una economía fuerte y que avanza, lo que lo hace altamente atractivo para migrar.

La nueva vida impulsa a los migrantes a sacar lo mejor de ellos en el ámbito personal y laboral. Quien deja su país, su familia, sus redes de amistad sociales etc., migra buscando mejores estándares de vida por lo que se esfuerza mucho más, pasa privaciones, ahorra y se esfuerza para que el dejar su país no sea en vano y obtenga lo que fue a buscar, esto es libertad, mejor vida, tranquilidad económica, seguridad y un porvenir para sus descendientes.

Al salir y dejar su país, los inmigrantes se ven en la necesidad de adoptar nuevos retos: ser más independientes, vivir solos, ahorrar, asumir nuevos compromisos personales y profesionales. Todo en el marco del crecimiento y de la acumulación de nuevas experiencias.

    Esta misma situación, desde el impacto en el país receptor, es también fructífera. Sin duda, una persona que se esfuerza y se transforma en un emprendedor y que produce, desde la perspectiva económica, revitaliza y es motor para una mejor economía, se transforma en un círculo virtuoso.

En el caso chileno, cobra importancia la llegada de migrantes.

Según estudios a la sociedad chilena y especialmente los censos, Chile está en proceso de envejecimiento y las nuevas generaciones no tienen como centro el formar familias numerosas y en muchos casos ni siquiera se plantean tener descendencias; por tanto, las oleadas de migrantes en edad productiva es de suma importancia para un país, en que la tasa de natalidad va a la baja(la más baja de América latina), pues a la postre permitirá que la sociedad chilena retrase su envejecimiento y entregue un fuerte contingente productivo.

Por ende, aunque en principio se pudiese pensar que la migración tiene en la economía un impacto negativo, a la postre y en un futuro más bien cercano será un impacto tremendamente positivo, pues se aumenta la productividad pese el aumento de mano de obra calificada o no permite que se desarrollen proyectos que requieren recursos humanos.

Otro impacto es el encuentro de culturas que con el tiempo se funden creando una nueva cultura y expandiendo los horizontes del país, en lo gastronómico, modismos, tradiciones idiomas etc. Un país que es capaz de unificar y hacer suyo diferentes culturas, tiene la posibilidad de enriquecerse socialmente; por ejemplo, los EE.UU. es un país con una multiplicidad de culturas que entremezcladas permiten una cultura y sociedad mucho más rica y tolerante, creando una forma de vida multicultural.

Por otra parte, la migración permite potenciar la ciencia, el deporte, la cultura y las artes, pues llega un contingente importante de científicos, deportistas, artistas etc. Como ejemplo podemos mencionar en el deporte al chileno de origen cubano, Arley Méndez, campeón mundial de halterofilia; oro en Panamericano 2018, en Santo Domingo; oro en Juego Sudamericanos en Cochabamba.

La migración en nuestro país difiere de lo que fue las migraciones del siglo pasado y de mediados del 1800.  Ahora resalta la multiplicidad de países de origen, principalmente latinoamericanos, lo que permite que nuestro país se enriquezca no solo con nuevos contingentes de personas, sino que con nuevos aromas, colores y sabores se multiplican las familias binacionales y con ello las primeras generaciones de chilenos de raza negra.

Se comienza a enriquecer la producción cultural y a ampliarse la identidad de la sociedad chilena.

Sin duda, hoy vemos un impacto en la sociedad chilena, pero aún es temprano para dimensionarlo en su magnitud y profundidad; recién estamos comenzando hoy; el impacto más visible es reordenar nuestra legislación respecto a los migrantes.

Será en un futuro cercano cuando los actuales migrantes se incorporen definitivamente al país y cuando sus descendientes sean chilenos nacidos en el territorio de la República, cuándo veamos en las calles del país carabineros, profesores, soldados de tez oscura; cuando sintamos que ellos son chilenos en ese instante, con un país integrado en que las potencialidades de los migrantes estén en plena ejecución y producción; veremos el aporte que han sido para nuestra sociedad, que sin duda tendrá una cultura más rica y especialmente más generosa.