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Actualidad

Publicado por Citerior Junio 22, 2021

Muere psicólogo Edward de Bono

Rogelio Rodríguez Muñoz, Editor Portal Citerior

Se cuenta que, para probar si realmente era tan sabio como se decía, un sacerdote egipcio desafió a Tales de Mileto a que estimara la altura de una pirámide.  El pensador milesio le respondió: “No voy a estimar su altura, voy a determinarla exactamente”.  En seguida, clavó su báculo en la arena, agregando: “Cuando la sombra del báculo sea igual a su altura, corre y mide la sombra de la pirámide”.  Podemos imaginar el asombro del sacerdote. El cambio de foco empleado por Tales tornaba inoperantes los complicados métodos para medir que usaban los egipcios.

Esta forma ingeniosa de mirar las cosas de otra manera para solucionar un problema ha sido denominada pensamiento creativo, pensamiento janusiano o pensamiento inventivo.  J.P. Guilford la llama “pensamiento divergente”, porque se abre a la posibilidad de resoluciones nuevas que divergen de los más obvios o convencionales modos de tratar un problema.

A su vez, el médico y psicólogo maltés Edward de Bono  –que lamentablemente nos ha dejado este 9 de junio–  ha acuñado el término “pensamiento lateral” como denominación del pensar creativo. 

En su libro del mismo título lo muestra como distinto del pensamiento lógico, lineal, vertical.  En contraste con este último (que es selectivo, analítico, secuencial, excluyente) el pensamiento lateral consiste en desviarse, provocativamente, de las estructuras perceptuales y conceptuales existentes y en abrir nuevos y amplios caminos para considerar y hacer las cosas.

El pensamiento lateral  –cuyo uso se estimula a través de determinados métodos y técnicas que De Bono nos enseña en este libro y en otros suyos–  aumenta la eficacia del pensar vertical, al ofrecerle nuevas y originales ideas para su elaboración lógica. 

En consecuencia, ambos modos de pensamiento se complementan; ambos son necesarios para una vida humana dinámica y plena.

Otro interesante y útil método creado por De Bono para enfrentar y superar retos es el denominado “Seis sombreros para pensar”, que permite –en una reunión de personas que buscan solucionar un problema–  ordenar los procesos de pensamiento y conducir los argumentos tal como un director dirige una orquesta para producir el más óptimo resultado.

La metodología tiene la apariencia de un juego, pero resulta sumamente eficaz para facilitar y simplificar el desarrollo del pensamiento. Cada sombrero es una metáfora de un específico momento del proceso general del pensar; cada uno tiene un color y cada color un significado: el blanco representa la objetividad y la neutralidad; el rojo, las emociones; el negro, la crítica y el pesimismo; el amarillo, la esperanza y el optimismo; el verde, la creatividad; el azul, el control y la organización.  Ponerse uno de estos sombreros implica asumir el rol de “pensador”; ponerse uno u otro implica pensar de una manera determinada.

Este método evita innecesarias discusiones: A y B no oponen sus puntos de vista, cerrándose cada uno en su respectiva posición, sino que pueden ponerse el sombrero negro para vislumbrar riesgos, el sombrero rojo para manifestar pálpitos y presentimientos, el sombrero amarillo para indagar los beneficios, el sombrero verde para plantear nuevas posibilidades. Con este método, en vez de enfrentamientos y discordias, se fomenta el trabajo en conjunto y la cooperación.

El método de los seis sombreros resulta ser un procedimiento poderoso y entretenido para solucionar problemas, organizando eficientemente el pensamiento, evitando la circularidad de las ideas, impidiendo la reiteración obstinada de un solo punto de vista, evitando la demora en la toma de decisiones.

Con la muerte de este autor que, con sus planteamientos, supo motivarnos a romper esquemas, la creatividad está de duelo.  Edward de Bono –quien estaba convencido de que todas las personas son potencialmente creativas– nos deja como legado una relevante batería de técnicas de entrenamiento mental, cuya práctica contribuye a fomentar el ingenio, la imaginación, la perspicacia y el uso de formas de pensar que conducen a la resolución innovadora de problemas.